5.3.12

Un yaguareté que era monitoreado por investigadores del CONICET fue muerto por cazadores en el Parque Provincial Urugua-í, en Misiones

En Misiones

Mataron a un yaguareté que era monitoreado por investigadores

Un yaguareté que era monitoreado a través del sistema de localización
satelital GPS por investigadores del CONICET y naturalistas de la
Fundación Vida Silvestre fue muerto por cazadores furtivos en el área
protegida del Parque Provincial Urugua-í, en Misiones, informó el
biólogo Agustín Paviolo.

"Lamentablemente ocurre frecuentemente, en 15 años han matado a 40
animales y a este, Guacurarí, lo encontramos a un kilómetro y medio de
su collar, que había sido cortado y baleado para tratar de destruir el
transmisor", contó a Télam Paviolo, del Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

La caza furtiva "es la causa mayor de declinación de la especie pese a
que habita el parque de conservación provincial", denunció.

"Si no se revierte la caza, la población de yaguaretés se extingue en
unos 20 años", estimó el biólogo.

Paviolo integra la organización no gubernamental Centro de
Investigaciones del Bosque Atlántico (CEIBA) -que abarca una
ecorregión que llega hasta el norte del Brasil- y se desempeña como
investigador en la Universidad de Misiones, en Puerto Iguazú.

"Los cazadores furtivos trataron de despistarnos, separando el cuerpo
del animal del collar, porque la gente en Misiones sabe que está
prohibido cazar todo tipo de fauna silvestre y ve con muy malos ojos
que vengan a depredar", contó el biólogo.

El Parque Provincial Urugua-í comprende un millón de hectáreas de
selva original habitada por unos 50 yaguaretés-, un cuarto de la
población del gran felino americano en la Argentina.

"Es muy difícil verlos y encontrarlos, pero hay mucha gente cazando
que, en algún momento, se cruza con ellos por azar y les disparan",
denunció Paviolo.

El biólogo contó que Guacurarí fue capturado dos veces: "Primero con
un cebo -un chanchito- en una jaula trampa, y otra vez con un lazo que
agarra la pata del animal sin lastimarlo".

"Apenas lo agarramos y en no más de tres horas hacemos evaluación del
estado físico del animal, preparamos dardo anestésico con drogas
especiales para sedarlo y cuando se duerme tomamos muestras de sangre,
pelos, parásitos como garrapatas, lo medimos, pesamos y colocamos el
collar, que es la finalidad de la captura", precisó.

El nombre del animal, Guacurarí, alude a uno de los héroes de los
ejércitos libertadores, el comandante Andrés Guacurarí y Artigas.

El operativo forma parte de un trabajo de investigación en la selva
paranaense que realiza desde hace años Paviolo con Mario Di Bitetti y
Carlos De Angelo, para conocer el estado de la población de yaguaretés
y comprender los factores que la afectan.

"Estamos tratando de transformar esta mala noticia en alguna política
más activa de conservación de esta especie, tratando de revitalizar
planes provinciales un poco dormidos que contienen acciones
importantes, como reducir la caza furtiva poniendo más guardaparques
con instrumentos para fiscalizar", planteó.

La extinción del máximo predador -que cuenta con la mayor categoría de
protección legal- es perniciosa para la biodiversidad de la selva
misionera porque es el que regula las poblaciones de los animales más
chicos, produciendo un efecto cascada beneficioso sobre plantas y
semillas.

"El yaguareté y el puma se establecen donde hay más caza, en
poblaciones de carnívoros más chicos que en ausencia de los mayores
predadores tienen una explosión demográfica y sobreabundan como
especie en un ecosistema", indicó el biólogo.

Paviolo opinó que "además del valor ético de considerar el derecho de
cada especie a la supervivencia, tiene incluso valor utilitario como
símbolo y marca registrada para el turismo" en Misiones, donde es
Patrimonio Natural Provincial desde 1988.

El investigador refirió que "los yaguaretés son muy esquivos, no les
gusta que los vean y son poquitos los casos de ataque, siempre en
situación de haberles disparado o acorralado con perros".

"Si uno anda en la selva, no se produce una situación de peligro
porque se escapan e incluso, con Guacurarí, supimos por el transmisor
que anduvo en el área cataratas varias veces y nadie lo vio pese a que
pasan por allí 5.000 personas al mes", observó.

El monitoreo del animal durante seis años resultó relevante:
"Conocemos un montón de detalles importantes sobre qué necesitan, qué
situaciones evitan y en cuáles están bien; sabemos que comen animales
bastantes grandes, como chanco de monte, corzuela o tapir, cada tres o
cuatro días".

"Hay mucho conocimiento y se sabe a ciencia cierta qué hacer, ahora
hace falta lograr la implementación de la política de conservación de
la especie y estoy convencido de que se pueden lograr cambios", apostó
Paviolo.

--


El Portal del Barrio de Palermo
http://www.palermonline.com.ar/index.html
http://palermonlinenoticias.blogspot.com/
http://barriodepalermo.blogspot.com/
http://palermonline.com.ar/wordpress
https://twitter.com/palermonline
http://www.facebook.com/pages/palermonline/56338272261
http://barriodepalermo.blogspot.com/2011/10/qr-code.html
http://palermonlinenoticias.blogspot.com/view/mosaic
https://plus.google.com/u/0/b/115904736046952899795/
Hazte fan

No hay comentarios:

/* blog_palermo */ 2

Imanes para Utilirarios

Imanes para Utilirarios
Imanes para Autos

Páginas vistas la semana pasada

buscador blog